Créanlo.
En un insuperable acto arterial
(como la ola azula al nadador,
como la noche azula a los hermosos)
David Vegue azuló a Cibeles.
EL ENIGMA DEL PAN
(RETRATO PULMONAR DE ÓSCAR BORONA)


óscar borona
declaración
seno y arpón
gol de rabona


óscar borona
contemplación
árbol varón
jazz de la hormona


óscar borona
loco algodón
río tizona


vegue borona
libre (perdón)
óscar borona


David Vegue
3º recital ACOJONANTE de poesía no menos ACOJONANTE
(Morille 2oo6)
2º Recital ACOJONANTE de poesía no menos ACOJONANTE
(Café El Alcaraván 2oo5)
ESE CUERPO YA LUCHA DE CISNES


Ese cuerpo ya lucha
de cisnes.

Mi naturaleza es frecuencial: siempre
del lado de las olas que abren los colores,
siguiendo las montañas de los ojos ya tierras
que cazan en las costas las órbitas desnudas.
Recogiendo collares que la luz abandona
en todos los pasados.
..................................Del lado de los vientos
que peinan el pelaje de la fiera terrible
del amor, y del lado
del muerto que, tumbado, fuera un mapa
mostrando todas las posibles formas
de los besos.
.....................Del lado de los mares
que protegen los sueños infinitos
(recuerdo ahora que el sueño es una escultura móvil).

Del lado de la piel que incendia las ciudades
y así se salva.

He aquí David Vegue, el primer metamístico. Óscar Borona es su contrario complementario: cuando uno fuego, el otro agua; cuando uno aire, el otro tierra. Se aman. He aquí David Vegue, el sacroengendrador de la metametáfora. El mismísimo Salvador Dalí habla maravillas de él sentado a la izquierda de Dios Padre.
HE REZADO UN ENIGMA


El sentimiento es una forma de ordenar praderas.



LA BELLA Y EL EQUINO

homenaje a Celia Blanco

no más jinete que la hembra
no más caballo que el varón
BIENVENIDA SEA LA ERA MORFOLÓGICA



Dadle al César lo que es del César
y al amor lo que es del amor.

Un cuerpo es héroe sólo por ser cuerpo.
Por asimilación. Del agua sale un cuerpo
y tiembla sin querer
porque el hombre que canta pone un cero a las cosas,
es un líder del agua. Sus músculos,
sus ojos logran un raro equilibrio
lejano a la planicie y la caída.
No pacer con el tiempo
ese ángulo donde la oscuridad y el frío se reúnen.
Saber que en el verbo
de la arena los tigres no descansan.
Cuando participamos del dolor
buscar sus largos filos. Para hallar el origen,
para encontrar el fin
de la noche sólo hace falta buscar ocho horas.
Noche que cambiará su forma
para seguir presente
en las otras versiones de los pasos.
Sólo tener ocho horas
para saber que un libro abierto es un pájaro
para cruzar un puente de ocho años
para lograr que la luz ría.
El hombre que escala piensa:
a ocho mil pies de altura la muerte está presente
pero ¿qué está presente a ocho mil sueños?
En cualquier parte podríamos
estar volviendo a esa parte.

En silencio los ríos
bajan hasta el cuerpo. Conspiran
sus aplausos. Formulan
sus leyes. Y vuelven a nacer
lejanos, ya lejanos.
Ahí tenéis el amor: no hagáis de él sólo una rosa.
. A Óscar Borona

Si quieres la belleza, tómala
mas no la defraudes.

No vuelvas diciendo: la llanura
transformó las cosas.
Quizá al pasar un río
tu vida cambie para siempre
mas no vuelvas diciendo
después: bajo las nubes todos los cuerpos se abren.

Tómala. Súmale quizá un olor.
Que sea al fin toda la niebla.

Si quieres la belleza, tómala.
Sea tu deseo su montaña.
Negado estás si en algún momento
no respira el ganado
su blanco mundo de doblajes.

Si quieres la belleza tómala
como la muerte toma su belleza también de la ballena.